Siento lástima por ti, y por lo que estás haciendo con tu vida, odio a ese yonky rubio gilipollas, pero más que odio me produce incertidumbre, por que esa persona no eres tú.
Me da rabia no tenerte en mi vida, me da rabia como han acabado las cosas y me da rabia que intentes aparentar ser alguien que sé que te hace infeliz.
Yo, que te he visto sonreír, que te he visto llorar, que te he conocido como nadie más lo ha hecho, yo, que me niego a pensar que todo lo que vivimos fue una mentira, y no por qué yo sea una romanticona cabezota, si no por que en realidad pienso que eres demasiado idiota como para inventarte una historia tan rebuscada y haber fingido tu amor durante tantos meses. Eres muy simple, sé que no te has inventado que era el amor de tu vida, que nunca habías sentido nada así por nadie, que eras feliz con solo verme sonreír, que "Cada segundo que paso a tu lado me siento la persona más feliz del mundo", ¿¿recuerdas?? lo escribiste debajo de mis bragas un día jugando en tu cama... tu cama, la de secretos y maravillas que hemos creado entre esas sábanas, cuando por fin conseguí que dejaran de oler a tabaco.
Has sido muy especial para mi, no permito que nadie diga nada malo de ti, solo yo, y digan lo que digan yo siempre les respondo "Me da igual, a mi me hacía feliz", y eso es así, eso no lo va a cambiar nada ni nadie, eso no va a dejar de ser real por muy gilipollas que te hayas vuelto. Me hiciste feliz, tremendamente feliz, casi tanto como te lo hice yo a ti, aunque ya no seas capaz de admitirlo.
Me prometiste que ibas a estar siempre, que seríamos amigos y que me ibas a querer por encima de todo a pesar de la distancia y las personas que se interpusieran, y aunque ahora hayas vuelto a tu imagen de tio duro borracho y drogadicto... me gusta pensar que eso sigue siendo así, que sigues pensando en mi, que las cosas bonitas que compartes en redes van por mi, y que sigues tocándote con mis fotos, cabrón, yo no he vuelto a sentir lo que tu conseguiste.
Sigo leyendo tus mensajes moñas, que son muchos, porque aun no me creo en lo que te has convertido, odio las drogas y odio a Holanda por lo que te han hecho. Pero a ti no, no soy capaz (ni si quiera he borrado tus fotos, las tengo archivadas para no verlas), y aun espero que vuelvas un día a pedirme perdón... pero capullo, vas a tener que currártelo mucho.
Nano, desde que no soy tu brújula, estás más perdido que nunca.

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