Una vez me llamó "
mariposa", dudo que se acuerde, a mi no se me ha olvidado... Cada vez que oigo esa palabra me lleva a él, me teletransporta a ese abrazo a oscuras en el salón de su casa, a esa confianza tan mezclada con las dudas,
a ese miedo tan lleno de ganas. A esa unión tan fuerte, tan efímera, tan eterna, consecuencia de los años de infinita distancia sin llegar a soltarnos nunca, sin llegar a agarrarnos jamás. A ese querer y poder sin estar segura de saber que estaba haciendo. A eso que acababa de comenzar y que nunca llegó a iniciarse, que se acabó difuminando, como siempre, pero diferente. Fue al revés, esa vez explotamos juntos y nos deshicimos separados, esa vez nos lo dimos todo y nos quedamos en nada.
Por muy alto que vuele siempre habrá algo dentro de mi que me lleve a posarme de nuevo en tus infiernos, que me acerque a ese néctar venenoso que me atrapa y me destroza.
Cuando oigo la palabra mariposa...
Me lleva a ti.
Una vez me llamó
mariposa, dudo que se acuerde...
Espero que al menos se acuerde de mi.
"Yo me enamoré de sus demonios y ella de mi oscuridad. Éramos el infierno perfecto."
Mario Benedetti
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